Enfermedades oculares y azafrán
18 jun

Enfermedades oculares y azafrán

Las enfermedades neurodegenerativas del globo ocular, como el glaucoma, y la degeneración macular relacionada con la edad son las principales causas de ceguera irreversible en el mundo, en las que aún se desconocen con exactitud los mecanismos que inducen a la muerte neuronal, algunos de los cuales podrían ser comunes. En estas enfermedades se busca retrasar su progresión y preservar la visión y, aunque todavía no tienen cura, se están utilizando y estudiando diferentes moléculas derivadas de plantas medicinales para desarrollar nuevas terapias, debido a sus posibles efectos farmacológicos y sus perfiles de baja toxicidad, como es el caso del azafrán (estigmas secos de Crocus sativus L.), una especia muy conocida y utilizada con fines culinarios.

Además de sus atributos organolépticos, el azafrán y sus principales derivados bioactivos se han utilizado de forma rutinaria en la medicina tradicional debido a sus numerosas propiedades terapéuticas, como la protección contra la isquemia y presenta propiedades como anticonvulsivo, antidepresivo, ansiolítico, hipolipidémico, antiaterogénico, antihipertensivo, antidiabético y anticancerígeno. Entre sus efectos farmacológicos, se ha descrito un potente efecto estimulante en los receptores β2, un bloqueo de los receptores muscarínicos y la inhibición de los receptores de histamina (H1).

En el azafrán se han descrito más de 100 metabolitos, siendo quizás el más activo desde el punto de vista terapéutico la crocina, que por acción de la microbiota intestinal, se hidroliza en crocetina, capaz de cruzar la barrera hematoencefálica. Recientemente, se han atribuido diferentes mecanismos de acción a la crocetina, entre los cuales se encuentran el aumento del transporte de oxígeno durante el shock, la disminución de las moléculas proinflamatorias, la protección contra el estrés oxidativo y la inducción de apoptosis en las células cancerosas.

                                                    Visual Vital 2000

El safranal y la crocina muestran actividades antioxidantes a través de la eliminación de radicales libres. El mecanismo de acción de estos carotenoides podría deberse a:

               - la modulación de las enzimas desintoxicantes involucradas en contrarrestar el estrés oxidativo, - la disminución de la actividad de la telomerasa,

               - el aumento del efecto proapoptótico en las células cancerígenas,

               - el cambio de la expresión de genes relacionados con el sistema redox de las células e inhibir la síntesis de ADN, ARN y proteínas,

               - la alteración de los genes marcadores de estrés en el sistema del retículo endoplásmico,

               - la realización de cambios en la epigenética,

               - la actuación como antiinflamatorio mediante:

                         o la regulación de los genes que controlan la liberación de citocinas proinflamatorias de las células gliales, como la interleucina (IL) -6, IL-1β e IL-2

                         o el bloqueo del factor de necrosis tumoral (TNF) -α liberado por las células microgliales que induce la fragmentación del ADN, suprimiendo                                            así la  muerte celular

                         o la modulación de la expresión de genes que codifican moléculas de adhesión (VCAM-1, ICAM-1y E-selectina)

                         o la reducción de la expresión de ARNm de algunas enzimas proinflamatorias (óxido nítrico sintasa inducible y ciclooxigenasa-2)

                         o la modulación de las vías inflamatorias (factor nuclear κ-B y proteinquinasas activadas por mitógenos).

Finalmente, el azafrán se ha relacionado con el sistema cannabinoide y se sugiere que los receptores de azafrán y cannabinoides podrían compartir el mismo mecanismo de acción en neuroprotección.

Se ha comprobado que los extractos de C. sativus y sus componentes pueden ejercer neuroprotección en enfermedades neurodegenerativas, como las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, porque pueden interactuar con los sistemas glutamatérgico, colinérgico y dopaminérgico.

La suplementación con azafrán puede ejercer efectos beneficiosos en enfermedades neurodegenerativas oculares, como glaucoma, AMD, retinopatía diabética y retinitis pigmentosa, entre otras.

Bibliografía: Fernández-Albarral JA, de Hoz R, Ramírez AI, López-Cuenca I, Salobrar-García E, Pinazo-Durán MD, Ramírez JM, Salazar JJ. Beneficial effects of saffron (Crocus sativus L.) in ocular pathologies, particularly neurodegenerative retinal diseases. Neural Regen Res 2020;15:1408-16